Esta entrada no pertenecerá al conjunto de capítulos de "El fin de una era" ... en realidad, es una autorreflexión que dudo mucho que alguien se digne a leer algún día, pero que necesitaba escribir para sentirme mejor conmigo mismo.
Desde pequeñito, siempre que conocía a una persona nueva en mi vida, ponía todo mi empeño en llevarme bien con ella. Intentaba jugar con él/ella en el cole, estar sentado en el pupitre de al lado, y cosas por el estilo, que suelen hacerse entre los 4 y los 10 años.
Poco después, con 11, llegué al instituto y, necio de mí, creía que haciéndome el fuerte y el chulito, llegaría alguna vez a algo en la vida. Me preocupaba más por ser popular y agradar a los colegas que por lo que de verdad se iba a hacer allí : estudiar. Pero aún así, intentaba seguir llevándome bien con todo quisqui, aunque no guardo muchos recuerdos buenos de allí, y solo 4 o 5 personas valieron de verdad.
Con los años, me enraicé en una ciudad que no era la mía, y curiosamente, cuando volví a mi lugar de nacimiento, lo pasé mal. Me había criado durante 12 años en un sitio, y a punto de cumplir 17, me volví. Aquello fue un palo durísimo porque dejé atrás mucha gente con la que convivía a diario en la calle, y resultó difícil aclimatarme a Ferrol durante el verano. Lo único bueno fue que un amigo desde la infancia, que conocí en Vigo, también estaba aquí, y compartimos un verano de aclimataciones los dos juntos.
Y en estas, llegó la vuelta a clase, y mi incorporación a un instituto nuevo dió lugar a algo insospechado: Conocí a tres personas que iban a marcar muy profundamente el resto de mi existencia... hasta el punto de que ahora mismo no sabría plantearme una vida sin incluírlos a ellos. Por supuesto que antes y después he conocido mucha gente de la que siempre tendré buenos recuerdos, pero ... estas tres personas llegaron justo cuando más falta me hacía, y se han mantenido a lo largo de los años, haciendo que, como digo, su presencia sea imprescindible.
Con una de ellas conocí el verdadero valor de la palabra "Amigo". Desde el principio conectamos rapidísimo, y comenzamos a llevarnos de puta madre. Me hablaba de nuevos géneros musicales para mí, grupos que no conocía hasta entonces, y años más tarde... casi formamos una banda de punk. Lo que cambian las cosas, ¿verdad? Con el tiempo, nos juntábamos para ir a todos los lados, quedábamos para escuchar música, echar unos vicios en un conocido ciber de la ciudad, e irnos de fiesta por ahí los fines de semana y por supuesto, los fines de año. Con él también ha habido pequeñas broncas, y casi nunca tenía yo la razón xD Por suerte es un pozo de paciencia y ha sabido darme las collejas cuando más falta hacía. Ahora está lejos en el mapa, pero siempre cerca a cada paso.
Con la segunda de estas personas, tuve muy poca relación al principio. Prácticamente no nos hablábamos, pero no por caernos mal, sino porque casi no había trato. Sin embargo, con el paso del tiempo, se fue convirtiendo en la que, quizás, haya sido la mujer más importante del último año y medio en mi vida. Capaz de hacerme sonreír cuando estaba llorando, capaz de mirarme y no tener que decir una sola palabra, y sobre todo, capaz de meterse en mi piel en cada momento y saber qué decir y qué hacer en situaciones críticas. Es, sin lugar a dudas una de esas personas que te hacen sentir bien con su sola presencia.
Y con la tercera persona... puf. Conocí lo que significa el amor, el querer a alguien hasta el borde mismo de la locura, el saber que toda mi vida estaría consagrada a esa persona, pasara lo que pasara. Conocí lo que significa el "darse cuenta tarde de las cosas" y vivir por y para alguien. Se convirtió en pieza clave en mi vida por méritos propios y luego, con el tiempo, todo aquello desembocó en una amistad que (por suerte) parece no tener ninguna fisura ni forma de romperse. Eternamente contento pues (: Ahora, no puedo evitar acordarme de ella con melancolía, porque los momentos vividos, aunque cortos, fueron muy bonitos.
Más tarde, llegaron personas que me hicieron conocer muchísimas cosas. Grandes amigos que, a pesar de todo lo que me rodea en esta nueva vida, intento conservar (aunque soy torpe en la tarea y lamentablemente creo que acabaré perdiendo algun@). A todas las personas que se ven aquí reflejadas, que sabéis perfectamente quienes sóis, gracias también, porque aunque esta entrada no vaya "al 100%" para vosotros, no podría ser nadie sin vuestra presencia.
Y la próxima entrada... será un nuevo capítulo de esa historia que me está costando tanto tiempo escribir (:
Salud!
lunes 22 de junio de 2009
La vida que yo veo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 masocas:
Pues yo me la he leído enterita.
Siempre es bueno reflexionar sobre todo parando la marcha y mirando todo lo q nos ha pasado para así poder hacer balance y llegar a saber en q situación nos encontramos.
Todos tenemos personas clave en nuestra vida y no todos valemos lo mismo para alguien lo unico que hay que tener en cuenta es q la gente q esta a tu lado es x algo no por conveniencias.
Hacia siglos q no me pasaba por aquí y ha sido toda una sorpresa encontrar esta actualización
Unja aperta
Otro que se raya mirando al pasado... ¬¬
Yo creo que esos buenos amigos ya saben lo que piensas... porque te disculpas muchas veces ultimamente... ^^
Ya saben que en esta etapa te toca estar poco rato "en casa" pero que lo que puedas pasar con ellos lo aprovecharás al máximo...
Nos vemos por el Odeón^^
bikiños
el "bixoooo" de la brujilla :P
hacia tiempo que no pasaba por aqui y no me esperaba encontrar nada nuevo. las personas que conocemos estan ahi por algun motivo, y cuando dejan de estarlo es porque eso tenia que ser asi. no siempre todo es iual y es logico que a veces veamos mas a unos amigos que otros o estemos menos con ellos, pero un buen amigo nunca se pierde aunque pase mucho tiempo.
me debes una visita y la espero.XD
Publicar un comentario en la entrada